Toma Agua!

Toma Agua!

Es simple y claro: Cuando tengas sed toma agua y cuando no tengas sed, toma agua. Y cuando hablamos de agua es agua natural, la única que nuestro cuerpo necesita.

Muchas veces esta hábito pasa a segundo plano, cuando en realidad es uno de los pilares de nuestra vida.

Una hidratación adecuada y constante es fundamental para el óptimo desarrollo de las funciones fisiológicas más importantes que se producen en nuestro organismo.

Sabías que en el año 2004, la Organización Mundial de la Salud (OMS) puso en marcha una “Estrategia mundial para fomentar un Estilo de Vida Saludable”, basada en una dieta equilibrada y el desarrollo de una actividad física moderada. Después de más de una década promocionando la dieta equilibrada y la actividad física, numerosos expertos procedentes del campo de la salud, organismos como la EFSA (European Food Safety Authority) o iniciativas gubernamentales como la Estrategia NAOS, han apuntado la necesidad de fomentar un tercer pilar para alcanzar un Estilo de Vida Saludable pleno: Mantener una correcta hidratación.

¿Por qué es tan importante para nuestra salud y bienestar?

La cantidad de agua que se elimina cada 24 horas debe ser restablecida para mantener el equilibrio hídrico del organismo. Entendiendo entonces que mantenemos un adecuado equilibrio hídrico, cuando la diferencia entre el aporte y la pérdida de agua tiende a cero.

No debemos olvidar que las necesidades hídricas pueden variar en cada persona, de acuerdo con diversos factores, como: la edad, el sexo, la intensidad y duración de las posibles actividades físicas que podamos realizar, las altas temperaturas y humedad ambiental, el tipo de ropa y la tasa de sudor individual de cada persona. Todos estos factores condicionan la cantidad de agua que deberíamos beber diariamente, hasta el punto de llegar a incrementar entre dos y seis veces más las necesidades hídricas diarias de nuestro organismo. Con solo un 1% de pérdida de nuestro peso corporal, ya se puede ver afectado nuestro rendimiento físico y cognitivo, y, a medida que aumenta la deshidratación, los síntomas y efectos se van agravando, pudiendo llegar, en los casos más severos, a delirios y alucinaciones.

Si el organismo se enfrenta a un déficit de agua crónico, estaremos causando ciertos desajustes en nuestro cuerpo que pueden ocasionar daños severos a órganos como los riñones, el cerebro, los pulmones, el hígado, etc.

Mantener una hidratación adecuada y constante a lo largo del día es uno de los pilares fundamentales para llevar un estilo de vida saludable, ya que el agua es el componente principal de los seres humanos (aproximadamente el 60% de nuestro peso es agua). El agua tiene, además, un destacado papel en numerosas funciones que contribuyen al equilibrio vital del organismo y es considerada ya como un elemento esencial para la mayoría de los procesos fisiológicos. Sin embargo, aunque dependemos de ella, nuestro cuerpo no es capaz de sintetizarla en cantidades suficientes (solo unos 250 ó 300 ml al día), ni de almacenarla, por lo que debe ser ingerida diariamente en una cantidad aproximadamente igual a la que se pierde (en torno a 2,5 litros al día a través del sudor, la orina, la respiración y las heces).

 

Beneficios del agua en el cuerpo:

  • Juega un papel importante en la digestión de los alimentos y en la absorción de nutrientes en el sistema gastrointestinal. Es necesaria en la disolución de nutrientes para que estos puedan ser absorbidos por la sangre y transportados a las células.
  • Es esencial para que los riñones funcionen bien y favorece la eliminación de toxinas y otros desechos del organismo.
  • Contribuye a mantener las funciones físicas y cognitivas normales
  • Es imprescindible, como constituyente esencial de la sangre, para transportar hidratos de carbono, proteínas, vitaminas, minerales y otros nutrientes, así como oxígeno a las células. De esta forma, las células son capaces de producir la energía necesaria para un buen funcionamiento del organismo.
  • El agua ayuda a la hidratación y elasticidad de la piel, pues actúa como desintoxicante y purificador de la sangre. Ayuda a regular la temperatura del organismo, especialmente durante la práctica de ejercicio físico y ante situaciones de calor intenso, ya que facilita la redistribución del calor desde los tejidos hasta la piel mediante el enfriamiento del cuerpo a través del sudor.
  • El cerebro depende en gran medida del agua para trabajar de forma más eficaz. Una adecuada hidratación aumenta la capacidad de concentración y de memoria.
  • Es necesaria para el buen funcionamiento del corazón. Ayuda a regular la presión arterial y la circulación sanguínea.
  • Es imprescindible, como constituyente esencial de la sangre, para transportar hidratos de carbono, proteínas, vitaminas, minerales y otros nutrientes, así como oxígeno a las células. De esta forma, las células son capaces de producir la energía necesaria para un buen funcionamiento del organismo.

¿Cómo debemos hidratarnos?

Al igual que culturalmente tenemos establecida la frecuencia de ingesta de alimentos, deberíamos establecer frecuencias de ingesta de agua, y no sólo beber cuando tenemos sed:

Frecuencia la pérdida de agua en nuestro organismo se produce de forma constante. Generalmente, nosotros sólo bebemos de forma intermitente o muy esporádica. No debemos esperar a tener sed para tomar agua, ya que la sensación de sed es un síntoma de alerta que activa nuestro organismo para indicarnos que el cuerpo ya está deshidratado. Un desequilibrio hídrico corporal de tan solo un 1% puede afectar a nuestro rendimiento físico, a nuestras capacidades cognitivas y a nuestro estado de ánimo. Unos buenos hábitos a la hora de beber agua nos llevan a tomarla en intervalos regulares (unos 330 ml. cada dos horas aproximadamente)

Calidad

No solo es importante la cantidad, frecuencia y modo en que ingerimos el agua, sino que, para garantizarnos una adecuada hidratación en todo momento y lugar, es importante también conocer la calidad y el origen de la misma. Ciertamente, esta calidad queda garantizada cuando se trata de Agua Mineral Natural, por sus especiales características:

  • Es pura y sana en origen, protegida de toda contaminación, por lo que no necesita ni recibe ningún tratamiento químico de desinfección.
  • Se envasa a pie de manantial, conservando toda su pureza y propiedades saludables.
  • Mantiene una composición constante en minerales y oligoelementos.
  • No tiene calorías, por lo que resulta ideal para llevar unos hábitos de vida saludables.

Modo

El aparato digestivo sólo es capaz de asimilar y digerir unos 800 ml de líquido a la hora, por lo que un buen hábito para tomar agua nos lleva a ingerirla despacio, en pequeños sorbos y a una temperatura entre 10 y 15°C para favorecer su absorción y que el cuerpo la asimile más fácilmente.

Cantidad

Las principales instituciones a nivel mundial y europeo, como la OMS y la EFSA, recomiendan beber 2 litros al día en las mujeres adultas y 2,5 litros diarios en los hombres adultos, bajo condiciones normales de actividad y temperatura, indicando que el 80% sea por ingesta directa de agua y un 20% a través de los alimentos que tomamos.

 

Entonces, tomar agua no es una opción, es vital para vivir y debemos aprender a proporcionarle a nuestro cuerpo esta elemento vital.

Cuando adquieres el hábito de tomar agua natural como parte de tu vida, comienzas a ver cambios evidentes en tu energía, en tu modo de pensar, en el modo de sentirte y hasta en tu productividad porque tu capacidad de concentración se incrementa.

Toma un vaso de agua apenas despiertes. Si aún no tienes el hábito de tomar tanta agua, parte de a poco, e incrementa cada 3 días. Si tu consumo de agua es mínimo, parte por medio litro, poco a poco hasta que sea tan natural como respirar.

Incorpora este hábito en tu día como si de eso dependiera tu vida..

porque así es.

 

Gloria

HealhCoach en Hábitos

 

 

 

 

Fuente: Instituto de investigación agua y salud


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